| Desde comienzos del pasado siglo, Rosario anticipaba su futuro de gran ciudad Poblada por numerosos extranjeros que vinieron buscando en ella un promisor futuro, hicieron del trabajo una devoción de cada día en la certeza de que "se alcanza el éxito convirtiendo cada paso en una meta y cada meta en un nuevo paso".
Con ese pensamiento y el trabajo sostenido sin más herramientas que el personal esfuerzo, corrección en el proceder y honestidad como elementos básicos fueron ganando prescencia y respeto por los apellidos que les identificaban.
Entre ellos se distinguió el de DAMINATO, sostenido sin mengua a través de los años por su claridad en los procederes, honestidad y honradez, normas de conducta mantenidas a lo largo de cuatro generaciones que subsisten en los hermanos ROBERTO y GUILLERMO DAMINATO, actuando como AGENTES DE BOLSA... |